Hoy además voy a dedicar un apartado a Dubai. Bueno, más bien al canal de televisión dubaití ONE. He de reconocer que tiene bastante calidad, series interesantes y alguna película buena. Y sin embargo a veces resulta difícil poder seguir una película sin perder el hilo. Me explico, todavía se usa la tijera por estos lares. Bueno, en Arabia Saudí, la televisión ni siquiera emite películas, sólo charlas en las que tíos que tienen pinta de muy religiosos, y que hablan como si además poseyeran la verdad, se dedican a charlar durante horas y horas sobre el sentido de la “haiá” y el papel del Corán en todo ello. Pero retomando el tema Dubai. Hace tres noches pusieron “Fight Club”, una de mis películas favoritas de todos los tiempos (últimamente me está dando por hablar mucho de cine por Internet) por ONE. La cuestión es que no sé si contagiado por la narcolepsia que sufre el personaje, me daba la sensación de estar viendo la película a saltos. Hasta que me percaté. Estaba censurada. Ya ni siquiera me vale con ir a Dubai para ir a ver películas porno, haciendo de los Emiratos mi Poitiers particular. Un ejemplo: los que hayan visto la película recordarán una escena clave donde el protagonista Edward Norton (fetiche sexual de alguna conocida, pido más opiniones femeninas entres las lectoras), sufriendo en silencio un tremendo insomnio, introduce su cara entre los sudorosos pechos de un sobredimensionado Meat Loaf. La cuestión es que cuando saca su cara de esos pechos turgentes, se puede distinguir una imagen que bien podría ser la cara de Cristo en el Santo Sudario. Pues bien, en la versión censurada toda esta escena desaparece, haciendo un poco más incomprensible aun una película que puede confundir a aquel que la vea por primera vez en su vida. Lo que no sé es si no se pudo ver la escena por el guiño a Cristo o por las tetas hormonadas del personaje.
Hoy en Friends nos han privado de una escena de alto contenido sexual. Creo, y digo creo porque mi narcolepsia no me lo ha permitido ver, que se han dado un beso entre Phoebe y Charlie Sheen. Debía ser de lo más húmedo y erótico, no apto para menores de 80.
Así que Fer, por supuesto que te voy a visitar. Al menos en vuestro país se puede intuir que se han dado un beso. Aquí mi mente perturbada empieza a imaginarse a dos barbudos enganchándose por medio de sus erizadas y revueltas barbas en un nudo irrompible. Por lo menos todavía me desagrada esa imagen. Lo malo será cuando me guste.
Síndrome del becario en RIAD nº 1 (ya creo haber dicho más de uno, pero ésta es la primera vez que lo contabilizo): me estoy convirtiendo en un buitre leonado de esos que abundan en las discotecas del Levante los calurosos días de verano. O como alguno de cuyo nombre no quiero acordarme que rondaba por el CECO y sus fiestas aledañas. Seguro que al menos las féminas os imagináis de quién estoy hablando: moreno-rayos uva… en fin. Que hoy he tenido que llamar a España para solucionar unas cosillas de una misión que estoy preparando de la Cámara de Madrid (excelentísima e ilustrísima), y para mi asombro ha sido una chica la que ha sido mi contertulia durante la mañana. No lo he podido evitar; ya le he invitado a tomar cervezas cuando vuelva a España. Ella ha aceptado, pero claro, supongo que será por dos razones: educación y que pensaría,”pobrecillo, está en RIAD. Dejémosle que se haga sus pajas mentales”.
Por cierto, para que os imaginéis la calidad de la televisión saudí sólo aporto un dato. Estuvieron así como una hora y media retransmitiendo una visita que hicimos el contable de la oficina, el consejero holandés y yo a una feria de la “cultura” saudí. Palabro que me parece poco apropiado, pero que como eufemismo puede servir. Pues el tema es que paseábamos por la exhibición, donde había comida tradicional (es decir, dátiles con dátiles), edificaciones típicas, camellos y algún que otro artesano con barba roja que se dedicaba a hacer unos cuchillazos oblongos que daban un miedo que te cagas. La gente se pensaba que éramos hasta importantes. Bueno, el holandés si que lo es, pero yo…. El tema es que si el consejero afirmaba sentirse como la reina de holanda, y yo lo hacía como la Duquesa de Alba, que es más importante, ¡no te jode! Nos saludaban ministros de cultura, el secretario de nosequé y un montón de personas que se querían hacer la foto con nosotros. Creo que ese día el entretenimiento no era la feria sino nosotros. Después de dar una vuelta de 1 hora con un cámara grabándonos, poniendo poses y disimulando, haciendo como que no veíamos la cámara, nos hicieron una entrevista de 45 minutos, llenas de preguntas superficiales y estúpidas. Ejemplo:
Presentador al holandés:
¿Qué opinas de los dátiles?
Mmmmm, ¿Que están muy buenos?
Ya, pero sus valores nutritivos.
Ejem, soy consejero, no nutricionista.
Una de las preguntas que me hicieron a mí:
¿Te fijaste en los diferentes tipos de vestimenta que tenían los representanes de las distintas zonas de Arabia?
Pues vaya, no I´m sorry.
Y ¿qué te parecieron?
Vale, lo que tú quieras: muy muy bonitos.
A ver si consigo el video que nos podemos echar unas risas. Además me veríais danzando un baile tradicional rodeado de sudorosos mocetones que me decían: “elaab, elaab” Algo así como ¡muévete, muévete! Me puso hasta cachondo.
Y algún otro se daba vueltas por ahí en plan amenazante. ¡A mí, que soy de Alcorcón!

Resumiendo. Que me sentía más importante que la reina de Holanda, que la cultura saudí es deficiente y que su televisión es una mierda. De hecho repitieron la entrevista 3 veces el mismo día, y seguro que no fue por la calidad de la misma.